sábado, 23 de julio de 2011

20 días

Me encantaría saber qué escribir realmente, porque tengo una sensación que me impide hacer ciertas cosas y me obliga a pensar en otras. Me cuesta admitir que tal vez no sé qué es lo que quiero, que cuando al fin consigo lo que busco esto estalla en mil pedazos y mi mente se contradice a sí misma pidiendo quizá no lo contrario, pero sí algo alejado del objetivo anterior. A veces yo misma soy quien hago un lío en mi cabeza, pero otras... quizá otras personas te empujan a que suceda. Algo como que tienes lo que quieres y algo llega y te lo quita de las manos, haciendo que pienses que es posible que eso no fuera lo que te convenía, y que necesitas algo más...tipo...como... No, no te confundas. Eso es exactamente lo que querías.

Pero ese no es el tema. Siento que no tengo palabras para describir nada, que aún sigo mirando a mi alrededor, esperando, viendo cómo se mueven los demás mientras yo aún sigo parada, pensando que por muchos días que pasen yo no cambiaré, pero ellos sí. Aunque creo que es hora de que diga algo, de darle unos toquecitos a mi cabeza para que reaccione de alguna forma, que conteste a la pregunta ¿Qué ha pasado? o, mucho mejor, ¿Qué va a pasar ahora?

Por más que lo intento, lo siento, pero no puedo entender cómo se pueden borrar los sentimientos y los recuerdos. Sobre todo si se trata de alguien que se supone es más que especial, que no es cualquier persona. Puedes cambiar tu forma de pensar, pero... ¿De sentir? ¿Después de todo? Pues algún entendido que venga y me diga cómo, por favor.

Después de abrazos con el sonido del agua corriente de fondo, después de miradas medio cegadas por el sol de la mañana sobre un manto de hierba, después de noches enteras rodeadas de caricias, después de recuerdos de canciones cuya letra nos recuerda a nosotros mismos, después de sonrisas de complicidad en algún café perdido por la ciudad, después de risas al mirar las reacciones que provocábamos en los niños que pasaban al rededor, después de tantos planes de futuro que surgían de películas en el cine, después de días inolvidables tras los cuales se dejaba una estela de besos fotografiados, después de dedicarnos las mejores frases de amor, después de todos aquellos "Para siempre".

Sí, definitivamente necesito a alguien que me ayude a entenderlo. O a algún dependiente de tienda de libros que me venda el manual "Cómo olvidar al amor de tu vida". Pero no hay que confundir un "no puedo olvidarle" con un "no puedo vivir sin él y moriré desesperadamente". Porque yo soy feliz como soy, y estoy segura de que seré feliz con lo que sea que me toque vivir, porque ya se sabe lo que dicen: si la vida te da limones haz limonada, y esperaré impaciente a toda la cantidad de cosas buenas que están reservadas en algún sitio para mí, pero eso no quita que sepa que lo que una persona te da jamás lo tendrás de otra, y saber que sería más feliz de aquella manera.

Algunas cosas, simplemente, no las puedes solucionar. Algunas cosas, simplemente, debes dejar que ocurran, y solo puedes mirar cómo desaparecen con la mejor de tus sonrisas. Pero nunca olvides mantener ese deseo de que todo mejore, nunca pierdas esa sensación de calma en el cuerpo que te deja la idea de que quizá solo necesitabas un poco de tiempo y que éste te dará un final feliz a tu propio cuento de hadas.

¡Ah! Y sí, todos vivimos un cuento de hadas, solo espera a ese príncipe azul que al caer te coja en brazos y te susurre al oído "Buenos días, princesa"







LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...