viernes, 14 de febrero de 2014

Manualidad fácil y rápida para San Valentín: Paleta de corazón

¡Hola, hola! Sí, ya lo sé, es un poco tarde para preparar algo para el día de San Valentín, que hace exactamente 3 minutos que es. Pero siempre hay algún rezagado o alguien que quiere pasar su día haciendo manualidades. ¡Nunca es demasiado tarde!

Esta es la primera vez que hago una manualidad paso a paso, así que espero que realmente os sea de utilidad.  Se trata de una preciosa y dulce PALETA DE CORAZÓN. Ese es el nombre que le he puesto, sí. Es un pequeño corazón de papel en forma de piruleta y con un mensaje. 

Sería así:





Esto es lo que se necesita


*Papel de color rojo tipo origami
*Palitos de brocheta
*Rotulador negro
*Tijeras
*Un folio blanco
*Cinta adhesiva

(También puedes necesitar un lápiz, una regla, un cúter y una lima de uñas)


Paso a paso


PASO 1: Recortamos un cuadrado perfecto de papel rojo.



PASO 2: Se dobla en forma de triángulo llevando una esquina al otro extremo, y se le da la vuelta, como en el ejemplo, de modo que quede como una pirámide.



PASO 3: Se doblan las dos esquinas inferiores hacia arriba, llevando las dos puntas hasta la punta superior de la pirámide.



PASO 4: A su vez, estas puntas se llevan hacia los extremos laterales del rombo que hemos creado, como en la imagen.



PASO 5: La parte de atrás que queda visible tras doblar dichas esquinas se dobla hacia atrás, creando la forma de un corazón anguloso.



PASO 6: Se le da la vuelta a las dobleces de los picos del corazón para que queden dobladas hacia el otro lado, para que así queden todas las imperfecciones en la parte trasera, tal y como muestro en la imagen.



Si todo ha ido correctamente, el corazón debe quedar de la siguiente manera por detrás:



PASO 7: Se doblan las esquinas hacia atrás para redondear y crear el efecto del corazón.



La forma en la que debe quedar es esta:



PASO 8: Cogemos uno de los palillos de brocheta y lo introducimos dentro del corazón por la ranura de abajo, de modo que quede como una piruleta. Se pega con celo. Aprovechamos el momento para pegar con celo el resto de las partes sueltas.




PASO 9: Debido a que el palillo es demasiado largo hay que cortarlo. Para ello se coge una regla de la que podemos ayudarnos midiendo por ejemplo 10 centímetros de largo y cortando la parte restante con un cúter. Cuidado, porque estos palitos son más duros de lo que parecen, por lo que hay que realizar el corte sobre una superficie que no importe dañar, como una vieja revista. Después, al ser un corte en madera, la punta se queda un poco astillada, así que yo lo que he hecho es alisarlo con una lima de uñas. Todas estas cosas son solamente sugerencias, cada persona puede utilizar lo que tenga, no tiene importancia.



PASO 10: Ahora se diseña el mensaje que irá pegado al palito. Para ello se dibuja en el folio. Podemos ayudarnos con una regla y comenzar el perfil con lápiz. Se hace en forma de rectángulo terminado en dos picos, como una etiqueta, dejando al extremo izquierdo un trocito en blanco para pegarlo al palillo. Tras tener el perfil hecho, se pasa a rotulador negro.
En este punto cabe mencionar que el mensaje puede ser cualquiera, yo he hecho dos formas diferentes. Una básica, con un mensaje de te quiero, y otra más compleja, indicando que en el interior del corazón hay un mensaje oculto para la persona a quien está dedicado, por lo que tendría que deshacer el corazón para leerlo. Evidentemente, dicho mensaje interior habría que escribirlo en el cuadrado de papel rojo del inicio, desde el principio.



PASO 11: Estas etiquetas se recortan del folio con unas tijeras. Después se enrolla el extremo izquierdo en el palito hasta las rayas de puntos y se pega con celo partido en un trozo pequeño.

y... ¡Ya está! Ya tenemos nuestra paleta de corazón, con o sin mensaje oculto en el interior. ¿Y en qué puede utilizarse? Pues en una maceta, clavado a la tierra, o pegado en un paquete de regalo, o simplemente dejarlo con una nota en la mesa del desayuno. Las posibilidades son infinitas, el tiempo de creación muy breve y de facilidad simple y sencilla.

¡FELIZ SAN VALENTÍN!



sábado, 8 de febrero de 2014

Colorín colorado

Leí una vez que la vida es como un lienzo por pintar. Comenzamos en carboncillo, en blanco y negro, incluso hay quien no pasa de ahí. Cada vez que nos confundimos tendemos a borrar nuestro error con la mano, manchándonos de negro y dejando el lienzo emborronado y gris, con esa imperfección en una zona. Más allá se encuentra todo un universo de color. Colores pálidos, colores vivos, colores básicos, colores mezclados, colores fríos, colores cálidos, colores finos, colores fuertes... Hay personas hechas de tonos pastel, otras que son felices en el negro, personas para todo. Pero los colores se descubren, aparecen, se sienten. Pero nunca antes de terminar de difinir un boceto. Sin embargo, sobre todo, la vida se parece a un lienzo porque a veces está tan mal que hay que arrancarlo de cuajo y comenzar otro. Cuando los errores han embadurnado todo de un tono gris ya no hay vuelta atrás, no se puede borrar más, hay que empezar de cero otra vez. Esto nos cuesta más que cualquier cosa. Es una facultad que algunos tienen y que a otros nos cuesta adquirir, pero se aprende. Se puede pintar más de un cuadro en la vida. Se pinta, se termina, se cuelga. A veces nos detenemos a ver nuestra propia exposición.

Empezar un lienzo nuevo, empezar un lienzo nuevo... Eso me repito cada mañana. Busca el color, me digo. Las calles están llenas de color. El verde de los árboles de la avenida, el azul turquesa del cielo a media tarde, el rojo intenso del carmín de una mujer hermosa... Nunca me ha costado encontrarle el color al mundo. Pero... ¿Cuándo saber el momento perfecto para empezar de nuevo? ¿Por qué no existe nada que nos lo diga? Eh, diría, no hagas eso, te arrepentirás, ten paciencia. O, adelante, es tu momento, no tengas miedo. Nuestros sueños nos dan tanto miedo que nos congelamos en un instante, alargando las horas, deseando que no llegue ese momento de decidir, de decir sí o no, de coger un avión o un tren para no volver, de aceptar alguien nuevo en tu hogar, de hacerte cargo de un proyecto importantísimo. Ganas y miedo, una y otra vez, como un bucle infernal. Y ahí mi lienzo, a medio pintar, en pausa, seco ya de tanta espera en vano. Dar el paso, no darlo, miles de dudas. ¿Dónde está esa bola de cristal que te muestra las consecuencias de tus decisiones?

Y, mientras tanto, el valor de vacaciones. Estancado en la vida fácil y corriente, allí donde apenas tiene trabajo. El relax de la vida lo envuelve y lo adormita, debilitándole poco a poco. Pero dicen que la vida comienza cuando sales de tu zona de confort. Y ahí está el color que necesitamos para nuestros lienzos. No sé, quizá ya me he decidido y voy a probar suerte. Quizá me escriba en la palma de la mano "Voy a cumplir lo que me proponga, prometo que lo intentaré", quizá así funcione y encuentre la gama cromática a mis pies.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...