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Horsez

Una de mis grandes pasiones siempre ha sido la hípica. Desde pequeña, mi padre me llevaba a montar a caballo y me enseñaba. Por desgracia, un día tuvimos que dejar de hacerlo y pasé años sin subirme a un caballo. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacerlo de nuevo. El padre de mi novio tiene una pequeña finca con caballos y otros animalillos. Ellos los cuidan, les doman, los montan... Todo muy familiar y acogedor.

Su padre nos había invitado muchas veces, pero lo de madrugar los fines de semana tras varios días de clases no iba con nosotros. Ahora, durante las vacaciones, no tenemos nada que nos impida madrugar algún que otro día, así pues el domingo pasado nos fuimos para allá.

Y pensé, ¿Por qué no aprovechar para hablar sobre el mundo equino en el blog? Hoy os daré unas claves para quienes estéis pensando en pasar un día en compañía de estos fantásticos animales.




Os presento a Triana. Una mujer con mucho carácter.


Este caballo es Rayo. Es tan alto que me tengo que subir a un banco para montar.






Los caballos son animales muy cariñosos.


Yo no me puse las botas de montar, pero es un error llevar zapatillas.





Las camisas vaqueras con las mangas hacia arriba son la mejor opción en verano.

Las riendas no se deben coger así, esto era solo por la foto.

Rayo y Bacardí. Son hermanos por parte de madre. Pero Rayo es mucho más alto.


Camisa vaquera: Stradivarius
Leggings: Calzedonia
Zapatillas: Primark
Camiseta (Unseen): Primark

1- ¿Qué ropa llevar? Es imprescindible ir lo más cómodo posible, ya que la postura puede llegar a ser muy incómoda. Pensad que el jinete va dando pequeños saltitos, y si la ropa es minímamente incómoda nuestro cuerpo lo va a notar. Así surgen roces, dolores, lesiones... Ir a la moda es genial, pero siempre acorde con las circunstancias. Un error común es ir de corto o llevar lencería "especial".


2- Mimar al caballo: Esto es lo más importante de todo. Hay que trabajar seriamente en esta parte. Pensad que al montarle lo que estamos haciendo es esclavizarle de alguna manera. El caballo necesita sentirse querido y ser premiado cuando hace las cosas bien. Una caricia en el cuello, unas palmaditas suaves en el lomo, un terrón de azúcar (recordad a Finnick Odair)... Estos animales son muy cariñosos. Si les abrazáis os devolverán el abrazo inclinando la cabeza, y si no les estáis haciendo caso os provocarán con jueguecitos y acercándoos su hocico.

Mimando a Rayo antes de montar para que coja confianza.
La mala calidad de imagen se debe a la imposibilidad de usar flash y trípode dentro del box.



3- Dejar que el animal te conozca: Son muy cariñosos, sí, pero muy desconfiados. No se acercan a cualquiera y menos a alguien que hace movimientos bruscos. No tengáis miedo y dejadles que os huelan las palmas de las manos. Podéis ofrecerles algo de paja, para que vean que no quereis hacerles daño, que vais en son de paz. No os acariciéis hasta que ellos os dejen o se asustarán. Empezad a acariciar siempre por el lomo o el cuello, no por la cabeza.

4- Intentar no asustarles: Son el doble de desconfiados y el triple de miedosos. Una oveja miedosa simplemente saldrá corriendo sin hacer nada. Un caballo con miedo puede ser vuestra peor pesadilla. Digamos que no saldríais bien parados. Evitad los movimientos bruscos y las voces altas. Pero, sobre todo, avisadles constantemente de que estáis cerca, para no darles un susto. Podéis silbarles o hablarles.

5- Cuidado con acercarse demasiado: Respetad su espacio. Con un caballo que no os conoce no podéis jugárosla. Evitad pasar por sus partes traseras, pues os puede dar una coz, y por delante, pues os puede dar un cabezazo o morderos. Esto no debería suceder, pero siempre es mejor estar avisados.

6- Comunicación: Es el animal el que debe obedeceros, pero sois vosotros los que debéis comunicaros con el animal. Nadie aprende a palos, y mucho menos cuando la orden viene mal dada. Habladles, aunque penséis que no os van a entender. Un caballo estará de mejor disposición cuando le habláis que cuando os limitáis a darle con los estribos o la fusta.

7- Vosotros mandáis: Por último y más importante, sed conscientes de que vosotros tenéis el control. Ellos van a mediros constantemente, a ver hasta donde pueden con vosotros. Si no os imponéis nunca os respetarán y harán lo que les da la gana. Un ejemplo: No deben comer hierbajos del camino, pero querrán hacerlo; Si no les tiráis fuertemente por querer ser benevolentes, comerán, y seguirán comiendo, al menos hasta que vean que sois lo suficientemente fuertes como para evitarlo. Nadie quiere hacerles daño, pero a veces hay que hacerlo dando más fuerte con los estribos, por ejemplo, si tienen el día vago. Lo mismo pasa con otros animales, como los gatos y los perros, no hay que asustarse ni sentirse mal. Simplemente se trata de imponer vuestra autoridad. Recordad que es la seguridad de vuestra propia vida la que está en juego cuando os montáis.


No pretendo daros una clase de monta, eso solo se puede hacer en el momento. Pero espero que estas sencillas claves para lidiar con caballos os sirvan para algo en el futuro. Si tenéis un picadero cerca o la posibilidad de montar este verano, no os lo penséis dos veces. Os aseguro que no os arrepentiréis. Es muy divertido y te hace sentir como el mismísimo John Wayne. Además, pocas sensaciones son mejores que la de abrazar a un caballo y que éste te devuelva el gesto.

Os dejo con una frase célebre de Rayo:




Y vosotros, ¿Montáis habitualmente?