martes, 21 de julio de 2015

Chic in the garden (OOTD)




La elegancia es saber vestir adecuadamente para cada ocasión. No es más elegante quien va con un vestido de gala a la playa, sino quien escoge un pareo con estilo y sabe combinarlo sabiamente con sus complementos de forma práctica. Lo mismo ocurre para un día caloroso en nuestro jardín.

Yo soy una enamorada de pasar mañanas o tardes enteras en el jardín de mi casa de vacaciones del pueblo. Nosotros vivimos en la ciudad, por lo que no tenemos ni animales ni huerto, solo una casita a la que vamos algunos fines de semana y las vacaciones de verano, momento perfecto para sacar la tumbona al jardín y leer bajo la sombra de los ciruelos japoneses y el sonido de los pajaritos.

Para estas situaciones me gusta ir cómoda, fresquita, pero también chic. No porque tenga un vecino guapo, sino porque, simple y sencillamente, me gusta. Me hace sentirme bien conmigo misma. No encuentro nada de agradable en salir al jardín en ropa de andar por casa, sinceramente.






Me encanta el relax, el silencio... No sé si es porque soy hija única y nunca he tenido que soportar hermanos pequeños que chillen, o porque siempre he sido muy tímida e intentaba hacer el menor ruido posible. El caso es que la tranquilidad es algo a lo que no me gusta renunciar. En mi caso no es postureo, es la simple verdad. Por eso en el jardín me encanta hacer cosas tan simples como leer, escribir (ya sabéis que escribo, es mi trabajo), descansar, u ojear las revistas.

En las fotos no sé qué se apreciará, pero no es un gran jardín. Al fin y al cabo, es un pueblo de León. Pero yo soy de los que opinan que hay que aprender a ser feliz con lo que uno tiene. Si viviéramos allí quizá cumpliría mi sueño de tener un perro grande, una piscina que no fuera desmontable y unos muebles de jardín que no fueran de quita y pon. Pero, puesto que no es así, aprovecho lo que tengo y soy la mar de feliz y agradecida por, al menos, poder disfrutar de una sombra y una pequeña porción de hierba fresca enteramente míos.





El vestido que llevo es de la temporada pasada de Zara, cuando hubo un boom con el estampado de piñas y tropical. Es de tablas, de tela un poco rígida, bastante entallado en el pecho, pero muy, muy cómodo y fresco. Me encanta el print porque mezcla las piñas con las rayas rosas y eso es perfecto. La espalda es cruzada y tiene un plus de vuelo en la falda. Y el sombrero lo compré en 2011 en un viaje a Tenerife en uno de esos puestos de las playas. Tiene un lazo rosa y me enamora cada vez que lo veo en mi armario. Iba estupendo para protegerme del sol con mi vestido.









Acompañé el vestido con mis chanclas rosas de lazo de Oysho, para las zonas más difíciles del jardín. Normalmente voy descalza, pero hay zonas muy secas o con plantas nacientes.





Setas en el árbol del jardín

Vestido / Dress: Zara
Sombrero / Hat: De Tenerife / From Terife
Chanclas / Flipflops: Oysho

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